Ya lo sabíais, pero ahora es de verdad. Que sí, que lo ha dicho Sostres, que todo lo sabe. ¿Y por qué nos fiamos de Sostres? Porque su fuente es Pilar Rahola. Y si Pilar Rahola es íntima de Mas -escribió un libro sobre él antes de convertirse en nuestro Mesías- tot és veritat. Si no lo fuera también la creeríamos, que es Pilar Rahola. El plan es suspender la consulta y lanzarse a la tercera vía. Porque Artur Mas es federalista. El colofón final será un pin con la bandera de España y la de la OTAN entrelazadas, aunque éste último dato sí que es invención nuestra 100%.
¿Cómo se ha urdido el maléfico plan? En la reunión de Mas con Rajoy. Artur aseguró que la única manera de salir de ésta es, cómo no, el Tribunal Constitucional. Así que lo ideal para salvar todos los culos políticos posibles sería convocarla -Sostres desvela en El Mundo que será el 24 de septiembre- y renunciar a ella cuando el Consti se pronuncie en contra. La amiga Rahola está al corriente de todo desde el primer finde de agosto, cuando invitó a Artur a cenar a casa. Y nosotros que nos lo hacíamos en Menorca. Qué tontos fuimos al creerle cuando se lo dijo a Rajoy en ese ratito previo a la reunión en el que las cámaras filman y los políticos tienen conversaciones de ascensor. «La primera quincena me voy a Menorca». Menuda tapadera.
¿Qué pasará después? Si ERC no se lo impide, que eso está por ver, Mas agotará la legislatura y convocará elecciones en 2016. Si ve que se ahoga, las adelantará a febrero de 2015 y serán plebiscitarias, claro. Cómo librarse de ERC es la parte más peliaguda del plan, para la que el president ha desarrollado una inteligentísima estrategia: campaña de acoso y derribo. En la nariz nos da que sea sugerencia de Rajoy. Que si los de esquerra son unos insolidarios que no quieren comprometerse con el gobierno, que si están más preocupados por los votos que por la patria… todo eso sabe Sostres gracias a Rahola.
Porque no sería la primera traición de Mas a ERC. Sostres, que en todo se mete, dice que Mas ya estuvo en 2006 en Moncloa recortando el Estatut con Zapatero -y nosotros que pensábamos que los recortes empezaron en 2010- mientras hacía creer a ERC que estaban en el mismo barco. Nos hubiera gustado mucho ver la cara de Junqueras leyendo tamañas revelaciones en El Mundo el viernes pasado.
Pero la cosa no acaba ahí. Resulta que Junqueras también lo sabe todo. Hace unos días Mas le contó ese plan B que niega en público. El líder de los republicanos se sintió engañado -fíjate tú qué cosas- pero pactó no hacer declaraciones ni nada por el estilo hasta después de la Diada. Menos mal, pensábamos que Junqueras hablaba de otras cosas que no fueran la consulta.
Entonces, en realidad, ¿cuál es el objetivo de tan astuto plan? ¿de convocar la independencia y luego rechazarla? ¿qué hay detrás de toda la estructura soberanista? Amigos, según nuestras pesquisas, la independencia no es más que una escabrosa campaña entre CiU y PP para hundir al PSOE. Si no nos creéis, tiempo al tiempo.